El tratamiento

¿Por qué se utiliza esta técnica?

  • Porque con el tratamiento se obtiene un alimento con un valor energético y proteico aceptable, equiparable en estos conceptos a un heno de calidad media.
  • Porque al aumentar la digestibilidad, los animales consumen más paja.
  • Porque es un tratamiento fácil, que puede realizar en su explotación ganadera y que no requiere inversión en instalaciones.
  • Porque si en su explotación ganadera cultiva cereal, puede aprovechar, a bajo costo, un subproducto muchas veces no utilizado.

 

Efectos del tratamiento sobre la paja

Es bien sabida que la paja, en su estado natural, es un alimento pobre en proteínas, vitaminas y minerales, de escaso valor energético por su baja digestibilidad, cuya capacidad de consumo limitada es para los animales. Mediante el tratamiento de la paja se consigue:

  1. Aumentar su contenido en proteína, pasando de unos valores normales del 2 al 4% de proteína bruta (paja sin tratar) a unos valores del 7.5 al 11% de proteína bruta (paja tratada).
  2. Aumentar su digestibilidad, pasando de unos valores normales del 35 al 40% (paja sin tratar) a unos valores del 45 al 60% (paja tratada). En consecuencia, el animal come más paja y recibe un aporte energético mayor.

Lo que no consigue el tratamiento es enriquecer la paja en minerales y vitaminas, por lo que es imprescindible, cuando la paja tratada constituye una parte importante de la ración, complementarla con correctores vitamínico-minerales.

 

¿En qué consiste el tratamiento?

Básicamente, en inyectar amoniaco anhidro (en estado líquido) en una pajera cerrada lo más herméticamente posible con plástico, preparada de antemano en la explotación.

La inyección (el amoniaco se gasifica) se realiza desde un tanque por medio de una lanza, operación que realiza la propia casa suministradora. El tratamiento se hace a temperatura ambiente. Es un método sencillo, ya que el propio ganadero puede preparar su propia pajera con la paca tradicional o con la cilíndrica.